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sobre mapas y representación

 

Se entiende inicialmente que un mapa representa en un espacio reducido información espacial de diversas escalas. En general un mapa es útil en relación a una realidad externa al propio mapa. Y, también generalmente, se espera que un mapa ponga al alcance de la mirada información y aspectos de un territorio que no podrían ser alcanzados al menos que éste se recorriera.
Los mapas ayudan a recorrer territorios (un mapa me ayuda a ir de un punto de la ciudad al otro), tanto como a evitar el tener que recorrerlos (no tengo que ir a explorar la Selva Amazónica y los Andes para saber en qué país nace el río Amazonas).
Para recorrer un territorio necesitamos un mapa, para hacer un mapa necesitamos recorrer el territorio.
Los mapas ayudan a dominar territorios (militarmente, ingenierilmente, turísticamente...) señalando estrategias eficientes, tanto como para simbolizar el hecho de que ya ha sido dominado (puesto que para trazar un mapa hay que haberlo recorrido).

Los mapas nos dan información relacional. Al ver un mapa de un territorio no puedo experimentar qué tan grande o pequeño es, pero sí conocer acerca de la disposición relativa de los elementos.
Es así como incluso en mapas espaciales ha desaparecido la exigencia cartesiana coordenada. Los mapas de metro son un ejemplo de esto.
Los mapas son expresiones relacionales. La representación espacial es sólo una opción, no sólo la información cartesiana puede ser representada. Los mapas representan datos, información científica, información dinámica, territorios imaginados, flujos, interacciones.
Si ya se dijo que el mapa no es el territorio, ahora se puede añadir: el mapa no es la teoría, no es el fenómeno, no es el átomo ni es el mundo, no es el gen ni el código ni es el humano ni es la vida.

En un mundo de relaciones los mapas relacionales no sólo ayudan a entender partes de ese mundo sino que se funden naturalmente con el mundo.

En la historia de la creación de mapas del globo terráqueo se reconocen algunas fases:

Fase 1: La imaginación protagoniza los mapas, que no son utilizados para recorrer el mundo sino para explicar el mundo, para narrarlo, para imponer una versión de él.


Fase 2: El mapa es imprescindible para recorrer (principalmente por mares) y dominar zonas del mundo. Debido a dificultades técnicas y existencia de regiones inexploradas los mapas de los territorios de mediana y mayor escala distorsionan ángulos y escalas de forma heterogénea: el error es el principal factor de distorsión.


Fase 3: Al intentar ubicar información distribuida sobre una esfera, el mapa plano distorsiona el espacio de forma continua (los ángulos cambian, las paralelas dejan de serlo, las distancias se modifican…). Se hace preciso elegir una proyección particular, un sistema matemático. La elección de una u otra proyección distorsiona aspectos específicos. La convención elegida favorece a quien realiza el mapa. El interés es aquí el principal factor de distorsión.

El mapa ya no es lo que era. Ahora todo es "mapeable", ya que ahora todo es "datable" y, en el mismo orden de ideas, tratable estadísticamente, científicamente. La rápida distribución de las imágenes, cierta creación popular basada en datos (desde el arte digital hasta la música electrónica), la familiaridad con interfaces tecnológicas, una subcultura de la cuantificación apoyada en cierta tecnocracia (números, valores y estadísticas), la intromisión en el diseño de una estética de la representación de datos, la expansión de la interactividad digital a través de internet y la industria de los videojuegos, la competencia entre informativos televisivos e impresos en el campo de la infografía dinámica que exige cada vez mayor sofisticación, las nuevas formas de distribución de información científica y cierta cultura de la ciencia divulgativa, y otros fenómenos interesantes en torno a la imagen en relación a los datos y al espacio, han generado una especie de arte o interés artístico de la representación científica. El mapa no sólo es usado sino también admirado. La visualización científica es pop*.

 

*Recomiendo tres sitios en internet con abundantes referencias e imágenes de proyectos de visualización dinámica de datos e información científica: www.infosthetics.com - www.dataisnature.com - www.visualcomplexity.com.

 

 

 

Santiago Ortiz 2005
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